CAPITULO 13 "Cuanto placer"
Esta noche no me interesa quedarme con Aníbal, me motiva mas asistir al festín que está preparando Solimán, once deliciosas victimas a nuestra disposición.
Llegué justo a tiempo, en la sala encuentro a Solimán sentado en una silla con las piernas cruzadas en medio de los invitados, los mira detenidamente con una sonrisa malvada, como si supiera el gozo que tendrá después de utilizarlos, en cambio estas pobres plagas, permanecen sentadas, calladas y con la mirada perdida, se encuentran en un trance, bajo la hipnosis de él, nadie pudo resistirlo, pues es bueno en esto, tan solo con una mirada, el escuchar su suave vos, y hasta el sentir sus roces, es suficiente hasta para dominar hasta la más grande de las bestias.
Cuando me fui habían once personas más los Lambert, pero en este momento tan solo hay ocho (cinco hombres y tres mujeres), falta la hija de los criados y dos damas más, que extraño, de todas formas que importa.
Me acerco a Solimán, sentándome detrás de él lo entrelazo con mis piernas, y con mis manos le acaricio el cuello y el rostro, mientras le susurro al oído "Esta noche no solo beberé de estas plagas, ellos serán los esclavos de mis repetidos orgasmos". El me toma entre sus brazos, me sienta sobre sus piernas, frente a frente, y me dice "Por eso me encantas, por eso te busco y te espero, adelante, te doy el placer de darle rienda suelta a tus perversiones, todo esto es tuyo"
Nosotros éramos los únicos que recibíamos placer, las plagas nos satisfacían. Todos estábamos desnudos en el piso, yo mantenía mis ojos cerrados para no perderme ninguna sensación, me invadían de varias formas, el tener que sentir en mi cuerpo varias manos, senos, lenguas, labios, penes, vaginas, me hacia permanecer en constante excitación.
Me gustan los roces femeninos y masculinos sobre mí, mientras me penetran una y otra vez con varias partes de sus cuerpos, es un complemento que sin duda alguna hace que explote una y mil veces, que llegue a mis múltiples orgasmos.
Más tarde, escucho como Solimán grita de placer, parece un animal, por lo que abro mis ojos y puedo ver como disfruta, el busca ser tocado cada vez con mas y mas energía, como me excita eso, mucho más al observar como un tipo le lame su miembro, lo introduce una y otra vez en su boca, no me aguante más, y tuve que ser la dueña de su orgasmo, así que me levante y empujando a todos de un solo golpe, me senté sobre su pelvis, introduje su miembro dentro de mí, y empecé a moverme con furia, mientras el apretaba mis senos y me tomaba del cabello, como gemíamos.
Al culminar nuestro orgasmo, en lo único en que pensábamos era en arrebatarles la vida a esos perros y beber de ellos, Soliman se levanta, y con tan solo mirarlos los hace alinear, y uno a uno empieza a desgarrarlos, a decapitarlos, tenerlos listos para mi, para que solo tenga que acercarme a beber de ellos.
Llenos de placer y sin hambre, regresamos a casa a descansar. Necesitaba sentirme abrazada y tener que abrazar, por lo que me acosté junto a él y descanse en su pecho.
El reloj con sus campanadas anunciaba las 4 am, escucho que golpean el féretro, lo abro rápidamente y veo como la sombra de un hombre corre hacia afuera de la casa, corro detrás de él y trato de alcanzarlo, pero no puedo, el me encara y busca que lo ataque, pero no puedo ni tocarlo. Dejo de correr, miro a mi derecha y lo veo a Moriel sentado sobre una gran piedra, y pidiéndome que me siente me muestra un libro, el cual empieza a leer, pero yo no logro escuchar ni leer nada, me explicaba tantas cosas pero no entendía, pero lo único que pude escuchar al final fue: "Cuídalo mucho a Aníbal, de ti depende todo lo que se vendrá, pero eso sí, no te encariñes con él, al final tendrás que matarlo", luego me desperté, todo fue un sueño.
Me levante desconcertada, y me doy cuenta que son las 8 pm del siguiente día, y le digo a Solimán:
>> Soné con Moriel Leblanc, me dijo tantas incoherencias.
> Que casualidad, estuvo aquí hace una hora, me conto lo bien que la paso anoche, pero me dio un recado para ti "Cuídalo mucho, de ti depende todo lo que se vendrá, pero eso sí, no te encariñes con él, al final tendrás que matarlo". A que se refiere?
>> No lo sé, y no me importa saberlo.
> El a veces descubre los propósitos de los demás, y si tienes alguno lo descubriremos. A quien debes cuidar o matar?
>> No lo sé, no me lo dijo. Acaso conoces a este hombre?
> Si, de mucho tiempo, tiene casi mi edad, es uno de los nuestros. El nos obsequio la noche de ayer, y tan solo se quedo con tres damas a su disposición.
>> Cuanto ocultas
> Te sorprendo, que es distinto, adoro hacerlo.

